Mostrando entradas con la etiqueta El conde Olinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El conde Olinos. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de noviembre de 2015

Una ojeada digital: Morella Fuenmayor (1963-2002)

"Los mundos creados por Morella, cálidos, francos y expresivos, tal como era ella misma, siguen muy vivos en sus historias. Nos acompañan y emocionan cada vez que abrimos uno de sus libros".

Directora de arte de Ediciones Ekaré 












jueves, 24 de septiembre de 2015

Morella Fuenmayor: una mirada infinita

Morella Fuenmayor (1963-2002) fue una de las ilustradoras de libros para niños más reconocidas y galardonadas de Venezuela. Su trabajo siempre reflejó esos momentos íntimos y memorables de personajes e historias que, hoy en día, siguen en el imaginario de diferentes generaciones. En esta ocasión recordamos sus ilustraciones, pero ahora, desde su propia voz. 

“Yo dibujo desde que tengo memoria y recuerdo que de pequeña me gustaban mucho los libros ilustrados: los cuentos de Grimm, Las mil y una noches, los cuentos de hadas. En una oportunidad vi en clase, en el Instituto de Diseño, el libro La calle es libre. Recuerdo que aquello me provocó un gran impacto; incluso creo que allí nació mi admiración por Monika Doppert, una de mis ilustradoras favoritas”. 

Rosaura en bicicleta, 1990

"Para Rosaura en bicicleta me fui a la parte colonial de La Guaira. Para mí es muy importante la atmósfera, y es lo que más me cuesta, el ambiente, la perspectiva. Los personajes me cuestan menos. En esta primera etapa, que es de observación, haces algunos bocetos, recoges y asimilas cosas para luego sentarte a trabajar”. 

Ilustración original de Miguel Vicente pata caliente, 1992
La cama de mamá, 1994
“Cuando se comienza un nuevo proyecto hay una etapa interesante y muy bonita: la de la investigación y recolección de información. Para Estaba la pájara pinta me fui a un parque a observar los bancos, las mamás y los niños. Cuando estaba ilustrando Un día en la oficina, siempre que iba a entrevistas de trabajo me fijaba en las personas y en los objetos, los estantes, el escritorio, las papeleras”. 

Ilustración original de Estaba la pájara pinta, 1987

Un día en la oficina, 1987


“Alguna gente tiene metida en la cabeza que como son libros para los niños, hay que trabajar con círculo, cuadrado y triángulo, con formas muy básicas. No estoy de acuerdo porque eso es subestimar la capacidad del niño. Los niños están preparados para mucho más de lo que se cree. Es asombroso cuando les enseñas un libro y ellos ven cosas en las que uno ni siquiera se ha fijado”. 

El conde Olinos, 2000

Miguel Vicente pata caliente, 1992

“Me gusta ilustrar para niños, pero hay que tener bien claro que ilustrar no es pintar. Son cosas distintas y hay que separarlas. En los libros para niños hay que respetar y tomar en cuenta ciertas cosas. Hay que tener muy presente la impresión, el medio de reproducción; hay que saber algunos trucos, algunas trampas”. 

La cama de mamá, 1994 
"No hay nada más gratificante que un niño se ría con las ilustraciones de uno, que las vea y le encanten. Ese es el premio. No importa el jurado de especialistas o bibliotecarios. El niño es, en definitiva, el que tiene la última palabra". 


Frases de "Entrevista a Morella Fuenmayor" por Claudia Larraguibel. Texto cortesía del Centro de Información y Documentación del Banco del Libro

viernes, 28 de septiembre de 2012

La voz del conde Olinos

Haz click en la imagen para ver páginas internas de El conde Olinos mientras María Elena Walsh interpreta el romance: ¡te sentirás junto a un juglar en nuestra era!

lunes, 24 de septiembre de 2012

El conde Olinos: una tradición al descubierto

Los romances, una de las formas más hermosas de la poesía tradicional castellana, pasaron de generación en generación durante muchos siglos a través de la memoria de las personas que los recitaban y cantaban. Para entender lo que hay detrás de una herencia como esta, lean lo siguiente:

Sobre el origen de alguna de estas canciones: el Romancero y la infancia

De sobra es sabido que algunos géneros literarios de transmisión oral murieron una vez finalizadas las circunstancias históricas que habían provocado su aparición: un buen ejemplo son los cantares de gesta que dejaron de componerse y de demandarse conforme fue finalizada la Reconquista, su principal argumento.

Sin embargo, todavía hoy, en muchos lugares de la geografía española, se siguen interpretando romances en ocasiones particulares como la vendimia, la siega, la recogida de la aceituna o la llegada del mes de mayo. Los niños no quedan al margen de esas actuaciones. Ya Menéndez Pidal se refiere a antiguos romances que siguieron vivos en juegos escenificados: "Donde ya todo el romancero está olvidado, quedan aún los niños cantando su pequeño repertorio. La última transformación de un romance y su último éxito es llegar a convertirse en un juego de niños". El conde Olinos, La doncella guerrera, Mambrú y Don gato, serían algunos casos.

Oralidad y escritura. Hacia un nuevo aprendizaje de la canción escenificada

Por una parte, la oralidad propicia la aparición de nuevas versiones del texto que terminan por renovar constantemente lo contado. Por otra, poner por escrito una anécdota que antes era oral, tiene sus beneficios: se desentraña la historia para hacerla comprensible al lector.

Con respecto a esto, Ana Pelegrín cuenta una anécdota muy significativa: la de una niña de Zamora a la que su profesora había exigido memorizar el romance del Conde Olinos que, en versión de Menéndez Pidal, venía en su libro de texto. Cuando se le requirió recitar al pie de la letra, la niña comenzó: "Madrugaba el conde Olinos / mañanita de San Juan...", pero de pronto y entre vacilaciones, se apartó de la versión incluida en su libro y, con mayor seguridad y aplomo, continuó diciendo otra versión que ella había escuchado con anterioridad de la boca de su abuela. Efectivamente, a la niña le "sonaba" ese romance y en seguida lo asoció al que su abuela le había enseñado, que era el mismo, pero con algunas diferencias. El romance volvía así a su origen, al caudal oral de la lírica popular: la niña había descubierto para todos el proceso de la tradicionalidad.

Estudio publicado, con mayor extensión, en 2011 por Pedro Cerrillo en el portal Cervantes Virtual.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

El significado de la rima

El conde Olinos es un romance español que cuenta la historia de amor entre un conde y una princesa. Al pertenecer a este género literario, puede ser analizado por sus referencias, recursos poéticos y símbolos. Los invitamos a acercarse al poema a través de un análisis que toma en cuenta estos aspectos.






Estudio publicado, con mayor extensión, en 2010 por Deborah Rostán en el blog Literatura española IPA