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jueves, 8 de diciembre de 2016

Para leer y releer a Aquiles Nazoa

En torno a los 40 años de la muerte del escritor venezolano Aquiles Nazoa, hemos rescatado algunos fragmentos del texto de María Elena Maggi, especialista e investigadora LIJ, en homenaje a la vida y obra del gran "cantor de las cosas más sencillas". 

Imágenes tomadas del libro 'Los últimos poemas de Aquiles Nazoa' · Amigos jardines y recuerdos, 1978. 
Tal vez nadie nos pueda hablar mejor, de una manera más hermosa y emotiva, que el propio Aquiles Nazoa, de lo que fue su vida: su infancia, su familia, la Caracas en la que transcurrieron sus primeros años, sus afectos, creencias y convicciones. 

Nació en 1920, cerca de El Silencio, en el conocido barrio El Guarataro de la Parroquia San Juan, en el seno de una familia humilde y en una Venezuela también pobre que, bajo la dictadura de Juan Vicente Gómez, todavía no había entrado en la etapa de la riqueza petrolera. Comenzó a trabajar desde muy pequeño como aprendiz de carpintero, barrendero o guía turístico, hasta que incursionó como redactor de diarios y revistas, y se dedicó definitivamente a la literatura. 

Nazoa fue un creador polifacético, que incursionó también en otras áreas como la investigación, la crítica, la crónica, el ensayo, e incluso el cine, la radio y la televisión. Su interés no solo se dirigió hacia el arte y la literatura, sino también hacia la ciencia, lo que respondía a una idea amplia del papel del intelectual, del humanista, como un divulgador de la cultura y del progreso científico y tecnológico. 

En el género de las fábulas, muy cultivado por los humoristas venezolanos, alcanzó una gran perfección formal; en general siguió el estilo de los fabulistas clásicos y creó breves y divertidas historias en versos, protagonizadas por animales, en las que logró combinar metáforas muy hermosas con mucha picardía -a veces, aliñadas con una gran dosis de humor-, y las consabidas moralejas. 

Nazoa quien, como él mismo dijo, fue un "cantor de lo pequeño" o de "las cosas más sencillas", ha sido considerado también como el "último juglar" y el "poeta popular" de este siglo por la difusión y acogida que ha tenido su poesía.


María Elena Maggi. Para leer y releer a Aquiles Nazoa. Caracas: 1997. RELAJIJ: Banco del Libro.







jueves, 10 de noviembre de 2016

Trazos de una avispa ahogada

En 2016, se celebran 25 años desde la publicación de la Fábula de la avispa ahogada de Aquiles Nazoa. Vicky Sempere estuvo a cargo de las ilustraciones de esta edición: trabajó en plumilla y tinta china para lograr una gran diversidad de tonos grises y jugar con el contraste entre zonas de negro y el papel blanco. La versatilidad de esta técnica permitió la definición de detalles y la caracterización dinámica de los personajes. Aquí les dejamos algunos bocetos originales y su versión final: 









Texto con asesoría de Irene Savino, directora de arte de la Fábula de la avispa ahogada.