martes, 23 de mayo de 2017

Trazando infinitos

Adolfo Córdova es, además de escritor, periodista e investigador, creador del blog especializado en LIJ: Linternas y bosques. Para cerrar el 2016, realizó su propia selección de los mejores libros ilustrados de ese año. En el texto, incluye El armario chino de Javier Sáez Castán, un libro que "pondrá de cabeza a los lectores". Gracias a Adolfo por ofrecernos esta reseña de idas y vueltas. 



Le he dado vueltas y vueltas. Termino y vuelvo a empezar. Leo una historia y releo su reflejo. Pero, ¿hay reflejo?, apenas lo leo ya parece el original. Este álbum traza infinitos, ∞. Sus viñetas se leen siempre en viceversa. En ellas están atrapados Anna y Otto, palíndromos y esposos que van y vienen, o vienen y van, de una estancia al cuarto de su pequeño hijo, Kurt (y de regreso). Pero Kurt… "No está en su cama. ¡Qué raro!" Un momento: "¡Mira! ¡Ahí sale! Estaba en el armario". 

Ese armario rojo pone muy incómoda a la Anna azul. Ese armario azul mucho molesta a la Anna roja. No es un mueble ordinario, según advierte el anticuario Mons Snow en un texto tomado de su obra Antigüedades chinas que funciona como prólogo (¿o epílogo?) del libro, se trata del enigmático Armario Chino. Su mayor particularidad es que solo puede abrirse desde dentro. A través de él, Kurt sale de un mundo y entra a otro: ¿será el único que conoce las dos dimensiones…? O quizá todo sea un sueño para él y no haya más voluntad que la del silencioso armario.


Javier Sáez Castán (o Nátsac Zeás Reivaj, el ruso), Premio Nacional de Ilustración 2016 en España (completo desconocido en la isla de Tromelin), vuelve a entregarnos un nuevo clásico.

El tono del libro me condujo a Borges, no solo porque en él reconozco el uso de datos falsos que quieren pasar por verídicos, como el ficticio texto de Mons Snow (otro juego de reflejo entre palabras), sobre todo por aquel cuento de El jardín de senderos que se bifurcan, y su metáfora de "infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos".

Pero más allá de estar inserto en esa tradición literaria de mundos paralelos (de la ciencia ficción al terror en Lovecraft, pasando por el armario de Las Crónicas de Narnia), el libro es también un deleite visual que funciona casi como un flipbook, por su sucesión de imágenes, como de secuencia animada. La estructura en sí, es perfecta para la narrativa que soporta, ese sistema cerrado, circular, lleno de referencias metaficcionales que le dan aún más coherencia interna. "No empecemos otra vez, Otto", "Cómo se ha enredado esto. Parece como si hubiera infinitos hilos", dicen los personajes, ajenos al guiño autoparódico (lo que nos divierte más).

"El armario chino es un extraordinario libro sin contratapa", ha dicho la prensa internacional, "El armario (el rojo) del que habla ese tal Mons, me pertenece", reclamó, desde el más allá, Mao Tse-tung, "¿El título tentativo de aquel cuento de Cortázar no era La continuidad de los armarios chinos?", cuestionó un bibliotecario argentino. Y aquí voy de nuevo: vueltas y vueltas le he dado, lo cierro y vuelvo abrirlo… este peculiar libro sin contratapa, cuyas viñetas se leen siempre en viceversa, que pondrá de cabeza a los lectores.



Texto publicado en el blog Linternas y Bosques: Los mejores libros que leí en 2016

viernes, 28 de abril de 2017

El armario chino: un libro de ida y vuelta

De acuerdo con el escritor Peter Turchi, la paciencia y la disposición para aceptar la complejidad tiene una particular relevancia en nuestros días, cuando parecemos empujados a la simplificación y reducción de las ideas. En este sentido, la literatura puede recordarnos el valor y la importancia de detenernos para pensar, pero, sobre todo, para abrazar el misterio y la dificultad como puentes hacia la imaginación. De ahí que Javier Sáez Castán nos desafié una vez más con su libro El armario chino. Acá les dejamos un texto del autor-ilustrador que, más que intentar dar respuestas, invita al lector a abismarse en el enigma de su nueva obra.








1. Las crónicas de Narnia de C. S. Lewis | 2. Alicia a través del espejo. Ilustración de John Tenniel | 3. El Armario Chino de Javier Sáez Castán | 4. Etiqueta de una caja de cerillas tradicional| 5. Naipes | 6. Reloj de arena | 7. Agujero de gusano | 8. Little Nemo de Winsor McCay | 9. El armario chino de Javier Sáez Castán | 10. Alicia a través del espejo. Ilustración de John Tenniel


Texto e imágenes de Javier Sáez Castán para el encuentro en las instalaciones de IBBY México, a propósito del Premio Nacional de Ilustración 2016.