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Sabemos por
experiencia que la iniciación en el arte no deja de ser tortuosa para los más
jóvenes, quienes necesitan de guiños lúdicos para metabolizar conceptos y
propuestas. Allí entra en juego la imaginación que es la forma de articulación
con la realidad y a su vez con la abstracción.
No es fácil
escribir para niños y jóvenes, pero es aún más difícil escribir para todas las
edades y este, definitivamente, es un libro para todas las edades. Un libro-juego
materializado que nos propone una ruta lectora para estos nuevos tiempos de la
palabra, la imagen suspendida, proyectada o en movimiento.
El texto es una
especie de hilo de Ariadna que nos ayuda a recorrer el laberinto artístico de
una manera distinta. Un hilo impregnado de un humor particular que convierte la
línea en un personaje que facilita la lectura. A través de la animación de la
línea, presentada en el libro como personaje de ficción breve, se va dando
forma a la obra de Gego.
Junto a este
personaje en movimiento, el libro nos invita a introducirnos en el laberinto
placentero del arte para disfrutar de esa “maestría del espacio” a la que
alguna vez aludió la artista. Aceptemos la invitación a participar, con los ojos
y la emoción, en el juego que propone este texto en torno a la obra de Gego.
Aceptemos, en fin, la invitación a jugar con la línea y punto.
Texto de María Beatriz
Medina
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